Tanto si piensas que es cierto, como si piensas que no es cierto, siempre tendrás la razón

El secreto de nuestra libertad es poder elegir nuestros pensamientos.

El peligro es que nos autosugestionamos con ellos, sobre todo si son tóxicos para nosotros.

Conozco a personas que les han hecho un mal diagnóstico de cáncer, diciéndoles que le quedan determinado tiempo de vida, algunos de ellos murieron en el tiempo diagnosticado, pero se descubrió que no sufrían de cáncer. Nos dicen y nos damos pronósticos que actúan como placebos.

Cuando el médico le da una tableta de azúcar, diciéndole que con esa medicación se le va a pasar el dolor, la medicina llama a esto “efecto placebo”.

En siglos pasados se ha pensado que el cuerpo está separado de la mente, pero a partir del nuevo paradigma de la ciencia, no existe separación entre cuerpo y mente. Está comprobado que la magia de los pensamientos puede acelerar o inhibir la producción de proteínas en la célula.

El poder de la mente influye en nuestro cuerpo, por dicha razón la medicina sigue investigando el efecto placebo o efecto de las creencias. Se ha descubierto el valor del efecto placebo en el asma, en la depresión, en la enfermedad de Parkinson.

Todo es posible si nos convencemos de ello.

No creo solo en la repetición de pensamientos positivos, se necesita cambiar la manera de pensar.

Existe una mente subconsciente creada por los condicionamientos del pasado que son demasiado poderosos.

Podemos repetir afirmaciones positivas varias veces, sin embargo nuestros condicionamientos ganarán. Dichos condicionamientos son las creencias.

Si nos han dicho de niños que somos, burros, que por dicha razón no entendemos la matemática, seguro que de grande contaremos con los dedos de nuestras manos.

Si los pensamientos positivos pueden sacarnos la depresión, los pensamientos o creencias negativas pueden enfermarnos, serían los “efectos nocebos”.

Si nos autosugestionamos positivamente mejoraremos nuestra salud y si por el contrario nos autosugestionamos con pensamientos negativos enfermaremos, estaremos angustiados, con miedos y ansiosos.

Nuestras creencias cambian nuestra forma de ver el mundo, nuestras creencias se convierten en pensamiento.

Si estamos atentos y despiertos podremos tomar las riendas de nuestra mente y controlar nuestra vida para ser libres y felices.

Aprender a vivir en el amor y no en el miedo, eso nos hará saludables y libres de sufrimiento.